Nov 09

¿SE ACABA EL MUNDO ESTE AÑO?

La obsesion humana por el Apocalispsis

Por Pablo Padula

Desde el 2012 hemos escuchados muchos pronósticos sobre el fin de este mundo. Mucho se habla de la llegada de la conclusión de los tiempos, del Apocalipsis de San Juan, de las profecías de Nostradamus o de las profecías Mayas, y la conmoción que eso nos produce nos atrapa. Sin duda, no es la primera vez en nuestra historia que la preocupación por la terminación de la existencia, aparece. De hecho cada vez que hay una transición cósmica, como un cambio de milenio, una conjunción planetaria y estelar poco frecuente en nuestra temporalidad, un suceso telúrico o climático extremo e inesperado, como un terremoto o maremoto, aparece el miedo al fin de los tiempos. ¿Qué nos sucede? ¿A qué le tememos? ¿Qué deseamos? ¿Acaso es sólo que nos sentimos débiles y frágiles ante la inmensidad del cosmos?

Este año no es la primera vez que se va a acabar el mundo. También se anunció que se iba a acabar con la llegada del año 1000, con el paso del cometa Halley en 1910 o antes de que el calendario alcanzara a llegar al tercer  milenio. De hecho, el fin del mundo ha sido anunciado unas doscientas veces, según la contabilidad de un astrónomo famoso. Estas predicciones han sido hechos por personas religiosas, místicas o esotéricas que han querido ver presagios de un final inminente en acontecimientos grandes y lecturas detalladas y alucinadas de cosas pequeña.

El último augurio del fin es una supuesta profecía hecha por los misteriosos Mayas, según la cual, el 21 de diciembre 2012 será el último de nuestros días. Una creencia, que, gracias a su resonancia, hoy es conocida practicamente en todo el mundo.

Pero no fue verdad. Nunca sucedio.

MUCHOS DESEAN QUE ESTE MUNDO ACABE

Se han pronosticado muchas formas de cómo terminará el mundo. Se dice por ejemplo, además de las profecías Mayas que  profetizan el final de los tiempos, que los polos magnéticos de la Tierra van a cambiar en estos meses, que el apocalipsis es ahora, que es inminente que el planeta se acabe este año.

Créalo o no, muchas personas están contentas de que el mundo se acabe y no ven la hora de que ésto ocurra. Este mundo. Sí, un mundo donde mil millones de seres humanos se acuestan a diario con hambre extrema, debe acabarse. Un mundo donde 500 multimillonarios acaparan más riquezas que la mitad de la humanidad, debe acabarse.

El mundo de Obama, Trump, de Zapatero y Rajoy, el mundo de Sarkozy y de Merkel, el mundo que carga más impuestos a los ciudadanos para enriquecer a los banqueros, debe acabarse. El mundo antidemocrático de Naciones Unidas, donde cinco naciones, las mayores productoras de armas y de guerras, tienen derecho a veto y deciden por las demás, debe acabarse. El mundo terrorista de Israel, un país rebosante de armas nucleares, que amenaza con invadir a Irán por intentar tenerlas, debe acabarse. El mundo racista que esclavizó a África durante siglos, que se repartió sus riquezas, y hoy la abandona a su suerte, debe acabarse.

El mundo contaminante de las mineras canadienses y estadounidenses y europeas, destructoras de la Madre Tierra, debe acabarse. El mundo cínico del narcotráfico y los cárteles que lavan miles de millones en los bancos europeos, debe acabarse. El mundo con olor a tabaco, debe acabarse. El mundo de las farmacéuticas que fabrican enfermedades para lucrar con medicamentos patentados, debe acabarse. El mundo de los embarazos adolescentes, frutos en su mayoría de incestos y de la ninguna educación sexual, debe acabarse. El odioso mundo machista, donde los varones se creen superiores, donde las mujeres son víctimas de violencia, violaciones, y tráfico sexual, debe acabarse. El mundo donde niñas y niños son maltratados y obligados a trabajar prostituyéndose, definitivamente, debe acabarse.

Por esas razones, ellos alegan que ese mundo viejo y neoliberal tiene que acabarse. Pero, ¿sí se acabará el mundo en 2018?

 

PENSAR EN EL FIN DEL MUNDO

Es agobiante, influyente, malintencionado y hasta quisquilloso. ¿Qué sentido tiene vivir temiendo a la destrucción, al malestar que producen los anticristos, al devenir de las películas caóticas y perfiladas como ciertas, que se publicitan tanto en nuestro mundo?. Religiones y sectas de todo el mundo planifican una vida denigrante, basándose en una existencia mediocre plagada por esta paranoia, por este mito nauseabundo que desata más allá del temor, una ira absurda y una fe tergiversada.

No es menor la razón que se extiende en todos los medios de comunicación que aprovechan las mentes sosegadas de los creyentes, de los que anhelan una vida más allá de la muerte y de los que almacenan bolsas para intentar sobrevivir a una crisis.

Es cierto que no se puede predecir una catástrofe, tal vez sea necesario prepararse; pero muchas veces he pensado que si lleno una bolsa con comida enlatada que me va a durar tres años aproximadamente y no pasa nada y no la necesito, debo comerme eso enlatado antes que se dañe o en su defecto botarlo y nuevamente llenar el bolso por si “de pronto” la necesite en otros tres años. Por ésto no preparo nada, para no seguir la farsa fé mediática que se propaga por los medios, la de “prevenir”. Vemos con asombro lo que sucede más allá de nuestro entorno, Haití en estos momentos, entonces, nos detenemos a pensar en lo terrible que sería que eso nos pasara a nosotros. Es ahí cuando se comienza a actuar: campañas elocuentes y torpes para prevención de desastres, informes, noticias, predicadores y falsarias que mencionan símbolos del fin del mundo.

¿Para qué?, si cuando pase alguna catástrofe, será poco lo que podamos hacer ante la implacable fuerza de la naturaleza, no valdrá el bolso que guardamos, ni valdrán los rezos; porque quedamos solos y mínimos, reducidos ante lo que no podemos predecir, ante lo que en nuestro inmenso poder humano no se puede prevenir. De que sirvió el rezo, la prevención, las súplicas. Solo tenemos algo seguro en nuestra enorgullecida vida y es la muerte. No sabemos cuando nos toque, nadie lo puede predecir, nadie lo sabe, nadie puede evitar su llegada.

Entonces, para qué preocuparnos, para qué desgastarnos, para qué una fé errada en el final de una existencia, cuando ésto es lo único que tenemos por certero, cada uno de los seres vivos de este planeta.¡Es mejor vivir!.

Comentarios

comentario

Enlace permanente a este artículo: https://www.tarotgratis.cc/fin-del-mundo/se-acaba-el-mundo-este-ano/

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Open

Close